jueves, octubre 19, 2006

¿POLITICA CRISTIANA?

Estados Unidos es el país industrializado más religioso y probablemente el más conservador del planeta, señala George Lakoff, referente en el manejo de contenidos de campañas políticas demócratas.





Este vuelco en los valores de EE.UU. tiene mucha implicancia los lazos entre los cristianos y los republicanos, gracias a esta asociación es que se ha podido instaurar mucho de los valores cristianos en la sociedad estado unidense. Independiente de que aprobemos o no las políticas de EE.UU, como por ejemplo su negligente política exterior. Hay que rescatar como los cristianos del Norte de América, han sido astutos y han aprovechado la necesidad de los Republicanos de llegar al poder, para establecer conexiones suficientemente eficaces para insertar muchos de los valores de Cristo dentro de las Políticas Públicas. Si lo están haciendo de la mejor manera o si están respetando las libertades personales de aquellos que no quieren recibir a Cristo, me parece un tema bastante cuestionable, pero quisiera rescatar el hecho de atreverse a usar la política como instrumento de inyección de valores.

El panorama valórico en Chile es de mayor “tolerancia”, un reflejo de esto es lo que se desprende de la Encuesta Mundial de Valores realizada en Chile: En 1990 los chilenos calificaban la homosexualidad con 1.8 en una escala de 1 a 10, en que 1 equivalía a un rechazo absoluto y 10 a una tolerancia total. Este año la nota fue de 4.9. Es decir, ser homosexual se volvió dos veces y media más aceptable que hace 15 años. Lo mismo ocurre con el divorcio, que en el mismo período pasó de ser calificado con un 3.5 a un 6 en la misma escala de uno a 10.

Dentro de este panorama los únicos que se acercan a representar nuestro valores cristianos, viene dado por lo general por los católicos. Un reflejo de esto es la avanzada obtenida en las cúpulas de poder tanto de empresas como políticas por grupos como el Opus Dei, Leyendo un reportaje del documental Opus Dei: Una cruzada silenciosa, de Marcela Said y Jean de Certean, me encuentro con el siguiente testimonio: Luis Alejandro Silva, estudiante de Derecho de la PUC, miembro del Opus Dei y político en barbecho, señala “Puedo aportar más a la política desde que soy miembro del Opus”. El documental indaga en colegios y universidades. En estos colegios y universidades que son en su mayoría de elite -pregúntense cuantos amigos tienen que estudien en la Universidad de los Andes- se forjan los valores “cristianos”, distorsionados con todos los dogmas extra bíblicos que caracterizan a los movimientos católicos, luego muchas de estas personas empapadas con estos principios son las que desarrollan empresas y llenan de forma democrática algunos cupos del Congreso.

¿Estas personas reflejaran verazmente nuestros valores cristianos?. Entonces yo -como un cristiano que no me identifico con religiones sino que con una relación personal con Cristo (Cristianismo Místico para los gentiles)- me pregunto: ¿qué estamos haciendo por infundir los valores de Cristo en nuestro país?. Algunos colegas de Fe me responderán: compartimos los 4 Factores Espirituales, lo cual yo también realizo y me parece la mejor estrategia. Pero......¿qué pasa con los cambios en los valores de nuestro país?. Pienso que a la mejor estrategia que hemos estado desarrollando, podríamos de alguna manera complementarla con una visión de política de país, si leyeron bien, POLÍTICA.......¿qué tiene de malo?, muchos al escuchar política se recordaran de: Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción?. Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios (Mateo 22: 20-21). Pero vamos, entiendo que Jesús al verse tentado por la pregunta capciosa de los fariseos, les aclaro que el no venía a rebelarse contra las autoridades políticas del momento, sino que ha exhortar sobre su mensaje de salvación, mensaje que discurre por cualquier estructura. Lo que hizo Jesús fue usar el poder del mensaje, remeciendo por lo tanto, las conciencias del establishment judío y llegando incluso donde César.

Ante esto les comento que una manera práctica de definir Política, es que esta se define como PODER, en serio, POLÍTICA = PODER. Por lo tanto, como cristianos no debemos temerle al uso de la Política, ya que el PODER es de Dios, y como hijos de ÉL, estamos en todo el derecho de ejercer este PODER. Obviamente que este Poder esta basado en el Amor y no en el atropello del prójimo, pero no por esto dejaremos de ser osados en el uso del Poder.

¿Esto significa que tendremos que formar un partido político?, no lo se. ¿Que tendremos que aprovecharnos de la sed de gobernar de la derecha? ,ni Dios lo quiera, no lo se, ¿Abrir colegios para la elite?, no lo se. Pero si de algo tengo certeza, es que el día que los cristianos dejemos el obtuso temor por la política, comenzaran a ocurrir los cambios valóricos que realmente necesita experimentar nuestro país.

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